La artrosis de rodilla (gonartrosis) es una de las causas más frecuentes de dolor articular y limitación de la movilidad en adultos y deportistas. A medida que el cartílago articular se desgasta, las opciones convencionales suelen limitarse a analgésicos, reposo o infiltraciones de corticoides, hasta que el desgaste exige una intervención quirúrgica.
En este escenario, el Plasma Rico en Plaquetas (PRP) se ha posicionado como una de las alternativas más avanzadas de la medicina regenerativa. Sin embargo, ante la sobreinformación actual, es crucial responder con rigor científico: ¿qué puede (y qué no puede) hacer realmente el PRP en una rodilla con artrosis?
¿Cómo actúa el PRP en la articulación de la rodilla?
El PRP no es un simple analgésico que enmascara el dolor; es un hemoderivado biológico cargado de factores de crecimiento y citocinas presentes en las propias plaquetas del paciente.
Cuando se infiltra en la cavidad articular, el plasma de alta pureza desencadena tres efectos biológicos clave:
- Modulación de la inflamación: Neutraliza las moléculas proinflamatorias en el líquido sinovial, reduciendo la hinchazón y la rigidez articular.
- Estimulación de la síntesis de matriz: Promueve que los condrocitos (células del cartílago) y sinoviocitos produzcan ácido hialurónico endógeno y colágeno.
- Efecto analgésico prolongado: Al frenar el entorno inflamatorio hostil, disminuye la estimulación constante de los receptores del dolor en la articulación.
Importante: El PRP no «vuelve a hacer crecer» un cartílago completamente destruido en artrosis severas (Grado IV), pero sí frena el entorno inflamatorio degenerativo, preserva el tejido existente y devuelve la funcionalidad a la articulación.
Resultados reales según la evidencia científica
Los estudios clínicos más recientes respaldan el uso del PRP en la artrosis de rodilla, especialmente en grados leves a moderados (Grados I, II y III de Kellgren y Lawrence).
Los pacientes tratados con protocolos de calidad farmacéutica suelen experimentar:
- Disminución significativa del dolor: Reducción de la escala de dolor (EVA) a partir de la 3ª-4ª semana tras el tratamiento.
- Mejora de la movilidad y rigidez: Mayor facilidad para subir y bajar escaleras, caminar distancias más largas o levantarse de una silla.
- Efecto duradero: A diferencia de los corticoides (cuyo efecto suele desvanecerse en pocas semanas y deteriora el cartílago a largo plazo), los beneficios de un ciclo de PRP suelen mantenerse entre 6 y 12 meses, o incluso más según el estilo de vida del paciente.
¿Por qué varían los resultados entre distintas clínicas?
Uno de los mayores problemas en la práctica clínica es la falta de estandarización. No todos los tratamientos etiquetados como «PRP» son iguales. La respuesta clínica depende directamente de factores como:
- Pureza del plasma: La presencia no controlada de leucocitos o eritrocitos en el centrifugado puede desencadenar una respuesta inflamatoria dolorosa tras la infiltración.
- Concentración plaquetaria estandarizada: Para obtener un efecto terapéutico real se requiere una dosis celular precisa y repetible en cada sesión.
- Cumplimiento normativo y seguridad: La elaboración de hemoderivados bajo estándares de calidad farmacéutica (normas GMP) garantiza la máxima seguridad microbiológica y la ausencia de contaminación.
En IMERETI, como laboratorio autorizado por la AEMPS, desarrollamos PRP Advanced®, garantizando un producto estandarizado, libre de contaminantes celulares no deseados y con una conservación adecuada de la cadena de frío para proteger la viabilidad de los factores de crecimiento.
¿Qué hace único a PRP Advanced® para la Artrosis?
Pureza Sin Leucocitos
Aislamiento celular preciso. Eliminamos eritrocitos y leucocitos no deseados para prevenir dolor e inflamación tras la infiltración.
Dosis Estandarizada
Concentración constante de factores de crecimiento (VEGF, TGF-β) verificada individualmente lote a lote por citometría de flujo.
Cadena de Frío GMP
Procesado en salas blancas estériles Grado A/B y congelación controlada para preservar intacta la bioactividad plaquetaria.
¿Qué esperar del procedimiento?
El tratamiento con PRP es ambulatorio, mínimamente invasivo y se realiza habitualmente en 3 sesiones (separadas por 1 o 2 semanas, según la prescripción médica):
- Extracción de sangre: Se obtiene una pequeña muestra de sangre del paciente, similar a una analítica de rutina.
- Procesamiento de máxima pureza: La muestra se procesa bajo estrictos controles de calidad para aislar la fracción rica en plaquetas.
- Infiltración articular: El especialista introduce el plasma en la rodilla, preferiblemente mediante guiado ecográfico para asegurar la máxima precisión anatómica.
La recuperación es rápida. Aunque se recomienda reposo relativo de 24 a 48 horas, el paciente puede realizar sus actividades diarias de bajo impacto de inmediato.
¿Eres candidato al tratamiento con PRP?
El tratamiento está especialmente indicado para:
- Pacientes con artrosis de rodilla inicial o moderada que no responden a analgésicos convencionales.
- Personas que buscan posponer o evitar la cirugía protésica el mayor tiempo posible.
- Deportistas con desgaste articular precoz.
Si eres profesional sanitario y deseas incorporar PRP Advanced® con garantías AEMPS y normas GMP en tu práctica clínica, contacta con el equipo técnico de IMERETI.

